sábado, 15 de agosto de 2015

PAUTAS PROBLEMÁTICAS EN LA PAREJA


¿A quién no le han dicho, no es lo que dices sino cómo lo dices? Sucede que en la mayoría de ocasiones nos comportamos de modo automático con las personas que conocemos o con quienes hemos adquirido mucha confianza. Utilizamos pautas automáticas con personas significativas para nosotros. Parece un sin sentido, si una persona es importante para nosotros, como en el caso de la pareja, se supone que debería analizar de modo previo la pauta a seguir, así como las palabras a emplear. Es evidente que en muchos casos, las pautas automáticas nos vencen y terminan ocasionando conflictos y alejan a las personas. 


         
 Esta práctica habitual, el empleo de pautas automáticas tiene una consecuencia nefasta para un gran número de parejas. Las pautas individuales generan etiquetas, entonces un miembro comienza a identificar a la pareja desde una pauta de conducta y no desde la persona misma, para finalmente, actuar en respuesta de aquella pauta, dejando al individuo de lado. Por ejemplo, si un miembro de la pareja tiende a utilizar el sarcasmo con frecuencia, su pareja puede llegar a pensar que cada mensaje recibido representa una burla, incluso cuando su pareja esté hablando en serio, ocasionando una discusión. Lo expuesto, se explica porque las personas tendemos a ver a los demás de modo fijo. Una vez asumida una opinión acerca de alguien, resulta complicado cambiarla, pero sucede que las personas no son objetos inmutables. Debemos recordar que el ser humano es la única especie que existe sobre la tierra que tiene la posibilidad de mejorar, es decir, de cambiar, Comenzar por intentar cambiar una pauta es punto inicial.

sábado, 8 de agosto de 2015

FORMAS DE AMOR


Aquí les presento las formas de amar basadas en el conocido triangulo que conforman los componentes del amor de Robert Sternberg:

El amor vacío: Es un amor donde solo hay compromiso, no existe pasión ni existe confianza, Podría tratarse de una pareja que lleva años matrimonio o convivencia y no rompen su relación por convencionalismos sociales. Viven en la misma casa, duermen en habitaciones separadas y hacen cada uno su propia vida.

El encaprichamiento: Cuando solo tenemos la pasión, el deseo sexual. Es también, llamado amor a primera vista.

El amor fatuo o loco: Este tipo de amor conlleva pasión y compromiso. Es un amor poco realista ya que no se conoce a la otra persona no existe la confianza. Es un amor más fuerte que un mero encaprichamiento.


El amor romántico: Este amor tiene como componentes a la Pasión y a la confianza, pero no existe un elemento fundamental, el compromiso.



El amor sociable: Existe la confianza y el compromiso pero ya no existe la Pasión. Es el amor de una pareja que a pesar de que se mantiene el afecto y la confianza se ha perdido la pasión.



El amor completo o consumado: Es el tipo de amor ideal, une compromiso, pasión, y confianza. Hay que destacar que según las investigaciones el estado de enamoramiento suele decaer entre 6 meses a dos años. Luego, según la Psicología , el amor completo es difícil de mantener y suele derivar hacia los otros tipos de amor.



Cariño: Cuando hablamos de cariño no hacemos mención ni a la pasión ni al compromiso, pero sí a ese sentimiento que permite que exista un lazo fuerte, una buena relación de amistad.

domingo, 2 de agosto de 2015

¿LOS HOMBRES AMAN A LAS MUJERES?


Es evidente que algunos hombres sí aman a las mujeres. Algunos, pero no todos. La interrogante planteada es debatible desde todo punto de vista. Sin embargo, quisiera tener la osadía de ofrecer una posible respuesta. En primer lugar, se tendría que definir el término amor. Aquí, surge otro problema. ¿Es igual el amor de una mujer al amor de un varón? Por supuesto que no. El amor es un ideal que posee un significado distinto para cada género. Por ejemplo, para Nietzsche, en la mujer la característica fundamental es la renuncia, mientras que en el varón es el incremento. Es cierto que los tiempos han cambiado y esta postura se ha visto modificada por los acontecimientos en la sociedad. La independización de la mujer, su ingreso al mundo laboral, la posibilidad de acceder a cargos que implican el ejercicio de poder, por citar algunos casos. Sucede que estos cambios, son los que precisamente explican que no existía, al menos en toda su dimensión, el supuesto amor de los varones por las mujeres.

            Esto nos lleva a un segundo punto, ¿por qué utilizo el significante supuesto? Analicemos la situación. ¿Es posible afirmar que se experimenta amor por alguien a quien ni siquiera se le reconoce identidad legal? Recordemos que las mujeres en el Perú, recién en el siglo pasado, adquieren el derecho a portar un documento que las identifique. Es decir, que antes de ello, casi no existían legalmente. De igual modo, podemos encontrar innumerables ejemplos donde la mujer quedó relegada por los varones, durante siglos; y fueron ellas, las que tuvieron que luchar para adquirir los derechos que con toda legitimidad alcanzaron en la actualidad.

            En tercer lugar, ¿acaso podemos hablar de amor, o al menos llamarlo interés, si se atribuye una condición de inferioridad a otro ser humano? Basta leer a Schopenhauer, uno de los más reconocidos filósofos para darse cuenta de que percibía a la mujer como el segundo sexo, debido a lo que él denominaba un exceso de sus defectos. Claro que existieron excepciones, incluso no reconocidas como Platón, varones que reconocieron el valor de la mujer, pero en la mayoría de los casos, las mujeres fueron relegadas a roles secundarios, que felizmente quedaron en el pasado.

Retomemos la postura: ¿el varón ha amado a la mujer a lo largo de la historia? Pienso que no. Existía la pasión, el erotismo, pero amor, solo como una excepción. Maugham en su novela “El velo pintado”, define la situación de modo extraordinario a través de uno de sus personajes, el amante de Kitty afirma: “Las mujeres piensan que los hombres las aman mucho más de lo que es real”. Por otro lado, el escritor sueco Larson dedica tres novelas al tema, con su saga Millenium.  En opinión de Byrne (2009), el amor hacia el otro es imposible sin el amor a la comunidad, y esto implica salir del narcisismo y aceptar las diferencias, y se corre el riesgo de caer en aquello que la autora inglesa denomina sinsentido sentimental.


¿Y las mujeres aman a los hombres? Quizá suceda lo mismo, solo a veces.

domingo, 19 de julio de 2015

AMOR Y ELECCIÓN


“En la elección del amor se muestra el carácter, la vocación, el destino, lo que tenemos inexorablemente que ser. Es entonces cuando se trata de un amor auténtico. Éstos son raros”. Afirma Molinuevo (2010), en el prólogo de “Los estudios sobre el amor” del filósofo español Ortega y Gasset. La elección de pareja dice mucho, demasiado tal vez, acerca de nosotros mismos. La pareja se refleja en cada uno. A veces nos absorbe, en otras, cambia algunos comportamientos. La elección no solo muestra el estilo de vida particular de cada uno, sino nuestras aficiones y disposiciones hacia los demás y hacia la vida, porque los otros representan el mundo. Nuestro mundo. Un entorno reducido o amplio en el cual, nos desenvolvemos, desarrollamos nuestras relaciones interpersonales y elegimos. Lo que años después Branden (1999) llamaría el principio de Mutnik, en honor a su perro, resultaba crucial para la elección. Luego arribó la tecnología, las redes sociales y alteraron este postulado.


¿Y, el destino? ¿Acaso la pareja determinará nuestro futuro? Por supuesto que no, pero su influencia alcanzará el nivel de significancia que el enamorado le otorgue. Llegado a este punto, evadir o culpar, no sirve de nada. ¿Y, qué es lo que uno debe ser? Un mejor ser humano. Sucede que Ortega entendía el amor como un imperativo de excelencia. Aquí, la elección implica atención especial que parte del conocimiento. Es decir, el amor es una adhesión voluntaria y racional. De este modo, Ortega niega la cristalización planteada por Stendhal, aunque acepta que el ser humano es ficticio y se relaciona a través de imágenes. Entender el amor desde este punto de vista, implica necesariamente, asumir una mayor responsabilidad frente a la pareja. Quizá por este motivo, resulta tan extraño. 

domingo, 14 de junio de 2015

ROLES SOCIALES Y PAREJA


Las relaciones con nuestros semejantes son difíciles. Nuestro comportamiento cambia dependiendo del entorno en el cual nos desenvolvemos. Actuamos de una forma con los padres, de otra con los amigos, de una tercera manera con la pareja, y así. Es una paradoja. Somos los mismos a pesar de comportarnos de distinto modo, es decir, que asumimos diferentes roles dependiendo de la situación. Esto requiere de flexibilidad, de capacidad de adaptación no solo ante nuevas situaciones, sino ante las distintas clases de personas. Algunos llaman a esta capacidad: madurez. No estoy muy convencido de la aplicabilidad del término, pero sí considero importante el desarrollo de roles que le permitan al ser humano desenvolverse en la sociedad. Ser flexible ante los demás es vital no solo para nuestro propio bienestar, sino para el bienestar común.

Aquí nos enfrentamos con un primer problema: la complejidad de las personas. Existen personas bondadosas, envidiosas, cariñosas, distantes, comprensivas, presumidas, de todo. Lidiar con esta complejidad se convierte en un reto porque además, nosotros también tenemos características muy particulares. ¿Y qué características tiene la pareja? Es cordial o engreída. Su elección dice mucho acerca de nosotros mismos. Un segundo problema, consiste en el modo de tránsito de nuestra infancia hacia a la vida adulta, porque a medida que transcurren los años y salimos, primero al colegio, luego a la universidad o al trabajo nuestras relaciones se complican. De niños, la vida es más sencilla. El niño es espontáneo, si algo no resulta lo abandona y listo, las apariencias no le interesan, en cambio, los adultos deben ser capaces de adquirir tolerancia, a las situaciones y a las personas. Aquel individuo que permanece encerrado en su mundo no se adapta. Fracasa. Se torna rígido, se oculta en la racionalidad. De nada sirve la inteligencia sin vida afectiva. En este aspecto, la pareja juega un rol importante, la desavenencia se desata cuando los roles no encajan, cuando se pierde la flexibilidad. 

domingo, 10 de mayo de 2015

LAS PAREJAS ESPERAN DE 5 A 6 AÑOS PARA ACUDIR A TERAPIA


Así, lo revela un interesante artículo publicado por Beatriz Portalatín en el diario El Mundo de España. Aquí un fragmento del mismo:

Las discusiones, el malestar en la convivencia, la rutina, la falta de sexo, o las infidelidades son los motivos más comunes por los que una pareja decide ir a terapia para salvar su relación o para, al menos, intentarlo. Hay quienes acuden cuando empiezan a ver indicios de que algo no está yendo como esperaban, pero en la mayoría de los casos se espera una media de entre cinco y seis años, cuando la relación está ya más que desgastada. La clave está en ir cuando ambos miembros lo sientan y tengan además los mismos objetivos, de nada vale si uno quiere recuperar la relación y el otro romperla.

"Es difícil detallar cuándo una pareja debería acudir a terapia, por eso lo importante es que sea cuando ambos lo sientan", asegura a ELMUNDO Ares Anfruns Nomen, responsable del Área Clínica de Institut Gomá. Tiene que haber primero voluntad, ganas de querer solucionar las cosas, y segundo, motivación. "Es recomendable acudir a este tipo de procesos cuando las parejas tengan malestar o insatisfacción, quieran resolverlo y tengan ambos el mismo o los mismos objetivos", señala la especialista.

Para José Bustamante, secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología y autor del libro ¿En qué piensan los hombres?, el mejor momento para acudir a una terapia es cuando "empezamos a sentir que no nos entendemos, que trato de explicar algo y tengo la impresión de que el otro no sabe lo que quiero decirle". La terapia es mucho más eficaz si se acude nada más observar el malestar en la relación que si se deja pasar y pasar el tiempo hasta que el desgaste pueda más que cualquier cosa. De hecho, mantiene el experto, "el porcentaje de éxito de una terapia de pareja está en torno al 70%. Sin embargo, es mucho más alto si la pareja acude antes, como mucho, dos años después de que aparezcan los primeros problemas".


Pero la realidad es otra bien distinta según reflejan diferentes estudios, centrados en parejas que acuden a consulta. "Se suele esperar entre cinco y seis años en acudir a terapia, a pesar de haber observado indicios de que la relación no funciona tan bien como les gustaría", explica Bustamante. En estos estudios no se contemplan a las parejas que nunca acudirán a terapia. Sea como fuere, comenta el experto, "la realidad es que, por desgracia, el perfil de parejas que acuden a consulta suelen ser el de una pareja que a pesar de saber que aún se quieren, llevan años acumulando frustración, enfados, decepciones, distanciamiento y frialdad"

viernes, 27 de marzo de 2015

ENTREVISTA A FRANCESCO ALBERONI (Fragmento)


             Francesco Alberoni es uno de los pensadores más importantes de nuestro tiempo. Es sociólogo, docente universitario en Milán, y es autor de innumerable obras, muchas de ellas dedicadas al tema del amor. Aquí un fragmento de una entrevista sobre el tema del enamoramiento.

¿Por qué nos enamoramos?

Por rebeldía: no nos gusta nuestra vida y la cambiamos. De hecho, enamorarse es pura rebeldía. No nos gusta lo que hay y sentimos el ímpetu de formar algo nuevo, de crear un nuevo mundo.
¿No se puede racionalizar ese sentimiento?

Ese sentimiento va incluso más allá de la razón: es una fuerza vital que supera tu estrecho sentido común, que te supera a ti como individuo y te transforma en fundador de algo nuevo que no existía. Es un proceso idéntico al de la creación de una nación, un partido político o una religión…
¿Una religión?

Sí. Las parejas enamoradas funcionan con su propia mística, sus ritos, sus palabras secretas… Los enamorados son sacerdotes que ofician su amor…
Ella le dice “grapadora” y él contesta “melocotón”…

¡Je! Sí… Se rezan cualquier cosa y se miran tiernamente. Pero lo fascinante es que todas las parejas, con más o menos riqueza léxica, se dicen las mismas cosas.

¿Qué cosas?

Promesas de continuidad, de mejora, de cohesión: los mismos principios que fundamentan cualquier comunidad. Yo he estudiado la pareja y he descubierto que el amor sigue esas reglas que son universales.
¿Por qué las seguimos?

¿Por qué se enamora usted? Porque usted y su amor son capaces de soñar un mundo mejor. Y se ponen manos a la obra comenzando por lo más cercano, su propia vida.

Y ella o él te hacen mejor.

¡Ése es el sentimiento! Sí, y cuando existe los enamorados son creativos. Cuando no existe esa fuerza, sólo queda el aburrimiento.

viernes, 6 de marzo de 2015

RECONSTRUCCIÓN EN EL ENAMORAMIENTO Y SEPARACIÓN


Cuando tenemos la necesidad de una nueva perspectiva, una concepción diferente del mundo, ya sea porque nuestra percepción del entorno cambia o porque los cambios del mismo son reales, surge el enamoramiento. Este es uno de los motivos por los cuáles, hay personas que jamás se enamoran, viven en medio de la apatía o del temor, habitan demasiado seguros en su mundo y alrededor han construido un cerco protector de racionalidad, que si bien los defiende del dolor propio de la frustración amorosa, también los priva de la alegría del enamoramiento.


            Enamorarse no solo implica ilusión, sino además, representa la disolución del entorno social del individuo para trasladarlo a otro mágico y momentáneo, es decir, la vida cotidiana se destruye para dar paso a otra forma de vida, la actitud hacia el mundo cambia porque ahora se incluyen nuevos comportamientos, valores, leyes, surge una lógica diferente que nos aleja de lo habitual y nos acerca a lo desconocido. Y lo desconocido emociona, ilusiona, pero también angustia, aquí la ambivalencia de los enamorados. Son presa de una alegría inmensa en presencia del objeto amado y a la vez, experimentan un miedo terrible al rechazo o fracaso de la relación. Sucede que en ocasiones, la persona que nos ayuda a transformar nuestro mundo, y por consiguiente, nos transforma a nosotros mismos, se aleja. Es el retorno a la realidad. ¿Significa que en la separación retornamos a la realidad? No, la realidad no tolerada por muchos, provocó la separación. Lo que sucede es el retorno al mundo habitual, un mundo que el enamorado ya no desea, porque fue dejado de lado y reconstruido con alegría, y ahora retornar significa abandonar aquella sensación tan placentera que encontró su satisfacción en el cumplimiento de un deseo. Un enamoramiento abortado en un mundo que ya no existe, ¿o sí? 

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