domingo, 25 de enero de 2015

¿QUÉ DESEA EN UNA RELACIÓN DE PAREJA?


Cada vez se realiza esta pregunta, descubrimos que la gran mayoría de personas tiene una idea equivocada del significado de formar parte de una relación. En primer lugar, se manifiestan concepciones idealizadas y en ocasiones absurdas sobre la pareja, que a la vez, se subdividen en dos tipos:

  1. Aspiraciones imposibles de alcanzar o de cumplir por cualquier mortal, como la promesa del amor eterno, aun cuando sabemos que no existen sentimientos eternos porque los seres humanos somos cambiantes y que actuamos de acuerdo a nuestras vivencias.
  2. Deseos ambiguos o abstractos difíciles de entender y por lo tanto, de materializar, como desear una buena relación, pero sin tener la más mínima idea de qué significa la palabra “buena”.

En segundo lugar, un gran número de personas orienta su elección basándose en aquello que no desea, es decir, sabe lo que no quiere, pero no sabe lo contario. Asumir esta postura puede implicar dos dificultades:

  1. ¿Cómo elegir una pareja adecuada si no se sabe lo que uno quiere? Todos sabemos que resulta casi imposible arribar a la meta si ni siquiera conocemos el camino.
  2. Resulta improbable conocer a la posible pareja durante el período de cortejo, debido a que en esta etapa las personas tienden a mostrar solo aquellos aspectos de su personalidad que colaboren con su objetivo, dejando de lado las diferencias que pueden obstaculizar la formación del vínculo.


Ahora retornemos a la pregunta inicial ¿qué desea en una relación? Antes de iniciar un cortejo, resulta conveniente tomarse un tiempo para meditar acerca de sus objetivos con respecto a la pareja y de este modo, tener en claro sus propios puntos de vista, no vaya a ocurrir luego, que termine decepcionado.

viernes, 23 de enero de 2015

ENTREVISTA SOBRE TERAPIA DE PAREJA


          En esta ocasión a los seguidores del blog les ofrezco tres momentos de la entrevista que me realizaron en el diario Ojo el día 7 de Enero del presente:

          "Uno de los fines de la terapia consiste en enseñarle a las parejas que no existe nada perfecto y qué se debería hacer para aceptarse mutuamente".

          "Una pareja debe tener conflictos variados, no pueden discutir por lo mismo siempre. La pareja no puede quedarse estancada".

          "La pareja debe entender que no solo hay un tú o un yo, sino que además existe un nosotros".


viernes, 16 de enero de 2015

LA PAREJA: EL NACIMIENTO DE UNA NUEVA CULTURA


          Cuando una nueva pareja se forma, se separa al menos por un período de tiempo del resto del grupo, los amigos y conocidos pasan a un segundo plano, al convertirse el objeto amado en una prioridad. Una prioridad temporal, hasta que cada miembro vuelva a sentir la necesidad de retornar a convivir con su entorno. En ocasiones este alejamiento marca el fin de la pareja sobre todo cuando no se comprende que el otro solo está retornando a buscar retazos de su identidad perdida durante el enamoramiento, felizmente en la mayoría de los casos, solo implica realizar acuerdos nuevos o modificar los anteriores.

          Una pareja nueva representa el nacimiento de una cultura distinta ha todo lo vivido con anterioridad para cada uno de los miembros. Surge el nosotros, un tercero imaginario que envuelve a ambos. Esto no tiene nada que ver con el fantasma de un amor del pasado, ni con la presencia de un otro, el amante. De ningún modo, sino que el tercero al cual, hago referencia representa a la pareja misma, al dúo formado que aleja su propia individualidad. Con este argumento afirmo, que cada miembro de la pareja debe ser capaz de aceptar cambiar su estilo de vida de modo determinante, porque ya no solo existe un yo como individuo, sino además, está la presencia de un nosotros, es decir, de una relación. Cuando una pareja se une, también lo hacen sus propias culturas, comenzando por los hábitos, los aspectos domésticos y otros más, que en el caso de llegar al matrimonio deben fusionarse para crear como resultado de ambos una tercera cultura distinta. Aquí la imposición no es aceptable. En pareja no se puede hacer solo lo que yo quiero o solo lo que tú quieres, sino lo que ambos queremos o lo que ambos acordamos. Es una máxima puede llevarnos a la satisfacción en la vida de pareja, y no menciono éxito porque es un vocablo engañoso. Se debe recordar que no existe una pareja modelo a quién imitar, por este motivo prefiero la palabra satisfacción. No hay que buscar tener éxito con la pareja, considero mejor estar satisfecho con ella.

viernes, 19 de diciembre de 2014

AMOR Y VIGENCIA DEL PSICOANÁLISIS (Fragmento)


¿Quién no ha padecido por amor? Sin duda, todos hemos sido víctimas de dicho estado en algún momento de nuestra vida, y es muy triste descubrir que un sentimiento tan hermoso como el amor nos ofrece una de las mayores impotencias de nuestra existencia: el rechazo. Es más, ni siquiera alcanzamos a comprender el origen de dicho estado amoroso. Con este ejemplo, quisiera iniciar el presente tema. El amor, es un tema vigente, su escasa comprensión ha suscitado el interés de diversas disciplinas, entre ellas, el psicoanálisis que ofrece explicaciones complementarias a las planteadas por la filosofía, la sociología e incluso la literatura, entre otras. Además, es precisamente el amor, o mejor dicho los conflictos debido a su escasa comprensión que en ocasiones derivan en su extinción, en el abandono, los celos o la infidelidad, por citar algunos, los  que motivan a la gran mayoría de personas a buscar ayuda psicoterapéutica, una de dichas alternativas de ayuda, la ofrece el psicoanálisis.


El psicoanálisis es una disciplina de lo no evidente, como lo es el amor, sus teorías investigan la cadencia en el discurso, el acto fallido en la intención, es decir, lo metapsicológico postulado que se ha venido reformulando desde principios del siglo pasado cuando lo planteara Freud. Para Merea (2003), la metapsicología es útil para adelantar el pensamiento, frente al obstáculo que plantea la opacidad propia de los hechos mismos cuando se los deja solo en el terreno empírico. Esta postura epistemológica ha planteado a lo largo de los años una polémica aún no resuelta acerca de la validez científica del psicoanálisis, en contra tenemos Skinner y Popper , a favor, Bachelard  y Braunstein, solo por citar a algunos autores. Sucede que el psicoanálisis no solo es una teoría psicológica, sino que además, lo encontramos en los tratados de filosofía e incluso de literatura. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

EL DESCONTENTO EN EL MATRIMONIO


El matrimonio no es natural, sino que es una creación que surgió con la civilización. Esta razón explicaría porque existe tanto descontento con el matrimonio en la actualidad. Es más, si preguntamos a las parejas casadas sobre su propia experiencia, con mayor facilidad nos referirán una serie de defectos asociados a su vida de casados que virtudes. ¿Qué significa este hecho? ¿Acaso el matrimonio está en crisis? ¿Acaso los seres humanos no estamos hechos para la monogamia? Es evidente que la responsabilidad cae en las personas. Si un matrimonio no funciona es porque la pareja que lo conforma no funciona. ¿Y la monogamia? Pienso que los seres humanos sí somos capaces de vivir en monogamia, lo que sucede es que no es una pauta ineludible. Como sostiene Pittman (2003), a diferencia de algunas especies animales, sobre todo algunas aves, podemos sobrevivir a nuestra pareja. Aquí entra en juego nuestra capacidad de decisión.

Para que un matrimonio funcione, se requiere de personas de calidad, y cuando afirmo esto, quiero decir, individuos con capacidad de acceder al “nosotros” en lugar de dirigir el comportamiento solo hacia sí mismos, personas capaces de entender las diferencias de géneros, aptos para abandonar los ideales románticos a los cuales nos somete la sociedad. La conocida frase “se casaron y vivieron felices para siempre”, debe permanecer a nivel del imaginario, de la fantasía porque no corresponde a la realidad. Las personas capaces de asumir la sexualidad como natural dejando de lado posturas represivas absurdas, y a la vez, conservando un sistema de valores regidos por la ética son las que tienen las mejores posibilidades de alcanzar un matrimonio exitoso, y hablo de posibilidades, no de garantías porque es imposible ofrecerlas. Una relación matrimonial requiere de personas orientadas hacia la búsqueda de la salud en todas sus variantes, puesto que la salud favorecerá una elección de pareja adecuada.


lunes, 27 de octubre de 2014

AMOR Y SUFRIMIENTO


Mientras más ama uno, más expuesto se encuentra al sufrimiento. No podemos evitarlo. El dolor está asociado al carácter repentino de la ruptura del vínculo con la pareja que en la fantasía estaba destinado a perdurar. De esta manera la pareja nos protege contra el dolor en tanto comparta su amor en sincronía con el nuestro. Pero basta que desaparezca de modo brusco o nos retire su amor para que uno sufra de modo traumático e inevitable. Aquí surge una pregunta: ¿Si el amor está condenado al sufrimiento? ¿Por qué amamos? La alternativa que nos ofrece Nasio (2007) me parece interesante: “Seguramente no hay nada más natural que amar para evitar el conflicto con el otro.  Amemos, seamos amados y apartemos así el mal”. Quizá el amor es la única alternativa para establecer relaciones saludables con los demás. Después de todo, la amistad también es un tipo de amor. Sin embargo, esta situación nos deja vulnerables. Si decidimos abrirnos al amor, también debemos aceptar la posibilidad del sufrimiento producto del abandono o del rechazo.


Desde este punto de vista el dolor producto de la ruptura funcionaría como una defensa ante la destrucción del vínculo. Si pierdo el objeto, al menos lo conservo en la fantasía, aunque esta decisión me provoque dolor. Se busca mantener viva la imagen de la pareja perdida para compensar su ausencia, pero esta reacción tiene un precio. Al dirigir toda la energía al objeto perdido, uno se desconecta, pierde el interés momentáneo por el entorno. De este modo, el sufrimiento nos agobia y nos aísla, por este motivo la persona que ha sufrido una ruptura amorosa queda sumergida en la desolación y deja de prestar atención al mundo que la rodea. En este punto, la única respuesta saludable consiste en ingresar a un proceso de duelo, pero el duelo será motivo de un próximo artículo.

viernes, 29 de agosto de 2014

¿ES NORMAL SU PAREJA?


Desde la interrogante queda plasmada la polémica. ¿Qué es lo normal?, o quizá mejor planteado ¿quién es normal? Qué les parece si cambiamos la palabra normal por diferente. Todos somos diferentes. Entonces hay que intentar una nueva interrogante: ¿Cómo saber que se forma parte de una pareja saludable si no es aceptando o imaginando que existe una diferencia entre la pareja y yo?

De este modo los criterios de normalidad se asocian a las diferencias entre las personas, y van a depender de la construcción que cada pareja logre a través de sus experiencias. En opinión de Neuburger, se pueden considerar cuatro criterios de suma importancia al analizar una relación de pareja.

En primer lugar, la elección del compañero. ¿Cuánto estamos dispuestos a aceptar conservar el objeto idealizado? Mientras más rápido se instaure el componente de realidad y su respectiva aceptación, la pareja fortalecerá su relación.

 En segundo lugar, tenemos la calidad de la comunicación. Es cierto que todos nos aburrimos en alguna ocasión con los seres queridos, pero este no debe ser un patrón de comportamiento, sino una excepción, además se debe considerar el aspecto semántico, es decir, la capacidad de hacerse entender por el otro.

En tercer lugar, se consideran las ventajas unidas a la pertenencia, que implica compartir proyectos a largo plazo que beneficien a ambos miembros de la pareja.

Por último, las cualidades de la pareja, en todos los aspectos, personalidad, inteligencia, valores, etc. En este punto es conveniente preguntarse ¿Qué es lo esencial de su pareja? Y luego analizar, si este aspecto esencial es significativo para uno.

Recuerde, la pareja implica una construcción continua de ambos miembros, no  de uno solo.